Lágrimas artificiales, ¿unidosis o multidosis?

5 junio, 2020
Lágrimas artificiales

 

Cada vez son más las posibilidades de lágrimas artificiales que encontramos en el mercado. Además, a ello hay que sumarle que muchas de ellas tienen dos presentaciones (unidosis y multidosis)

 

Pero ¿qué diferencia hay entre ambas presentaciones?

 

 

Las lágrimas artificiales

 

La lágrima secretada por nuestro organismo de forma natural es necesaria para ver con claridad y mantener una buena salud ocular. Cuando la lágrima generada por nuestros ojos no es correcta, ya sea en calidad o en cantidad, se puede recurrir al uso de lágrimas artificiales.

 

La lágrima artificial es una preparación oftálmica con una composición parecida a la lágrima generada por nuestro ojo. Su administración alivia la sintomatología del ojo seco que el paciente sufre debido al déficit de lágrima natural.

 

 

¿Unidosis o multidosis?

 

Los envases unidosis están pensados para un solo uso. En algunos casos, el envase unidosis debe utilizarse inmediatamente tras ser abierto, en otros, puede usarse en las siguientes X horas, siempre que el envase se haya cerrado inmediatamente después de su apertura. En caso de duda, consultar en el prospecto de la lágrima artificial.

 

Los envases multidosis contienen más cantidad de solución que las unidosis. Estos envases multidosis pueden ser utilizados varias veces durante un cierto período de tiempo, indicado en el prospecto.  Las preparaciones multidosis se suministran en envases que permitan administrar la preparación gota a gota. Este envase presenta una fecha de caducidad desde su apertura, la cual puede variar en función de la lágrima. En caso de duda, consultar en el prospecto de la lágrima artificial.

 

Las preparaciones oftálmicas se preparan utilizando productos y métodos que permitan asegurar su esterilidad y que impidan la introducción de contaminantes y el crecimiento de microorganismos.

 

Los conservantes son sustancias antimicrobianas que se añaden a la formulación de la lágrima artificial con el fin de evitar la contaminación del producto durante su tiempo de utilización.

 

Los envases unidosis, no requieren conservantes, ya que como se ha comentado anteriormente están pensados para un solo uso.

 

En cambio, en los envases multidosis sí que se requiere mantener la esterilidad en el contenido una vez abierto, ya que estos envases están pensados para repetidos usos. Esta esterilidad en el contenido se puede mantener mediante sistemas de filtración esterilizante que evitan la contaminación del contenido, o bien, mediante conservantes antimicrobianos.

 

Los envases multidosis con conservantes presentan sustancias químicas, diseñadas para evitar el desarrollo de bacterias en el contenido después de que se abran. Estos conservantes pueden resultar irritantes para algunas personas con la superficie ocular sensible o comprometida, especialmente en tratamientos prolongados o con tratamientos, que implican numerosas instilaciones de la lágrima y por lo tanto una exposición frecuente al conservante. En determinadas patologías oculares la administración frecuente de formulaciones con conservantes/preservantes puede inducir un efecto tóxico sobre la superficie ocular.  [2]

 

Por lo tanto, existen tres posibles presentaciones de una lágrima artificial que van a condicionar la necesidad o no de emplear un agente conservante en la formulación; el envase unidosis (sin conservante), el envase multidosis sin conservante (con sistema de filtración esterilizante) y el envase multidosis con conservante.

 

Es fundamental dejarse asesorar por el oftalmólogo que le podrá recomendar del tipo de lágrima artificial más idónea a utilizar en cada caso, así como el tiempo de uso necesario.

 

 


Bibliografía:

[1] http://www.ugr.es/~adolfina/asignaturas/TF3/colirios.pdf
[2] Herrero R, Generalidades de los conservantes en las formulaciones oftálmicas, Arch Soc Esp Oftalmol 82, 9, 2007.
[3] https://www.aao.org/salud-ocular/tratamientos/gotas-oftalmicas-lubricantes

 

Últimos posts