El ardor, el picazón, el dolor ocular y la sensación de arenilla, el enrojecimiento, la irritación ocular, la pesadez de párpados, la sensibilidad a la luz y la fatiga visual, entre otros, son síntomas molestos de una patología muy común conocida como el Síndrome del Ojo Seco [1]. Para el diagnóstico del ojo seco el oftalmólogo realizará un examen ocular y observará los párpados, la superficie ocular y la forma de parpadear [2].
El síndrome del ojo seco implica muchos factores y aunque cada vez se conocen mejor los procesos implicados en esta patología la terapia sustitutiva con lágrimas artificiales aún se mantiene como el tratamiento principal [3]. Si hay síntomas de ojo seco no relacionados con el entorno o con nuestros hábitos, o si se hacen muy molestos es recomendable acudir al médico [1].
Las lágrimas artificiales ayudan a mantener la humedad en la superficie externa de los ojos, ya que tienen una composición muy parecida a las lágrimas de nuestros ojos [1], [4]. Se pueden presentar en forma de colirio (con conservantes), en formato multidosis sin conservantes o en ampollas monodosis estériles y sin conservantes [1].
El formato unidosis es fácil de usar y al estar pensado para un solo uso es más difícil que se pueda contaminar [5]. De hecho, las lágrimas unidosis sin conservantes están especialmente indicadas en pacientes que requieren un empleo mayor a 3-4 veces al día, embarazadas y portadores de lentes de contacto [3].
Hay muchos tipos de gotas y esto podría suponer un reto. Con estos consejos y con la práctica, el proceso será más cómodo [6]:
1) Leer y seguir las instrucciones del médico.
2) Prepararse: lavarse las manos antes de tocas las gotas o los ojos. Si usa lentes de contacto seguir las instrucciones del oftalmólogo. Agitar las gotas antes de usarlas. No tocar la punta del gotero y evitar que esta entre en contacto con los ojos.
3) Para aplicar las gotas:
En caso de estar muy nervioso para aplicarse las gotas, es decir que le cuesta mantener los ojos abiertos cuando tiene algo cerca de los ojos:
4) Cerrar los ojos y no parpadear
5) Lavarse las manos.
Referencias